martes, 26 de diciembre de 2017

DEJANDO ESPACIO A LA NOVEDAD

Son tantos los mensajes bonitos recibidos estos días, vídeos, fotos animadas, ... Buenos deseos, intenciones, ¡no cabe duda! Tanta gente se acuerda de uno, aunque estemos lejos. Sin duda es de agradecer. Pero la esencia de la Navidad es otra muy distinta. 
El Evangelio nos propone desde la más pura sencillez, una clave vital que cambia las relaciones cotidianas de forma definitiva: salir de uno mismo. Toda una experiencia de vaciarse de tanto ego, de tanto protagonismo,...  y descubrir que en la vida no somos el centro.

  • Cuando somos capaces de descentrarnos, de salir de nosotros mismos, y experimentar que nuestras preocupaciones y necesidades pueden pasar a segundo plano, y nos abrimos al otro, al diferente de nosotros se abre la oportunidad de la gratuidad y del servicio, como una experiencia gozosa de lo que es una vida entregada en favor de otros.
  • Cuando salimos de nuestra comodidad y nos acercamos a quienes están sufriendo a nuestro lado.
  • Cuando nos dejamos sorprender por quienes nos han fallado, y optamos por no juzgar, sino perdonar.
  • Cuando apostamos por gestos de acogida, como una mirada amable, hasta una ducha en tu casa a quien más lo necesita.
  • Cuando creemos que hacer la vida más fácil a los demás, es una forma  de humanizar.
  • O cuando aprendemos abrir los ojos de otra manera, rastreando en cada uno, esa humanidad, que en tantas ocasiones está herida por mil historias...

....Es entonces, Navidad. 
La fiesta de hoy, San Estebán (primer mártir), nos recuerda, que cuando nos ponemos al lado de Jesús, cuando imitamos sus gestos, cuando apostamos por su estilo de relaciones, pasan dos cosas:
1. Que nuestra vida se complica, y nos suelen llamar tontos (lo más suave... ¡y es una señal!).
2. Que empezamos a vivir nuestra vida en clave de entrega, saboreando lo que es vivir en favor de los demás, y experimentar la alegría de lo que es gastar tu vida en favor de otros, especialmente de quienes más te necesitan. 
¡Feliz Navidad!, necesitamos nacer de nuevo... ¡Estamos a tiempo! Otro mundo es posible.

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