jueves, 16 de noviembre de 2017

LO PEQUEÑO ES LA CLAVE

Cuando somos capaces de pararnos, y concedernos un espacio para pensar. Cuando nos concedemos la oportunidad de lanzar una mirada más abierta, más amplia, de la que las prisas, o nuestros miedos nos dejan en tantas ocasiones... Uno va descubriendo pequeñas certezas desde donde alentar nuestro corazón, o aliviar nuestras heridas de cada día.
Hoy una invitación aprestar atención a las pequeñas cosas, los pequeños gestos, esas miradas, esas pequeñas acciones  que llevamos dentro y hacen más fácil la vida a quienes nos rodean, y nos acompañan. 
Ya nos recuerda el buen Dios, que el reino está en lo pequeño, entre nosotros, o mejor, dentro de cada uno... ¡Espectacular!, habitados por un Amor que hace brotar de nosotros todo lo bueno, lo hermoso capaz de hacer un mundo más humano. ¿Podríamos pensar en todo lo que va mal, no funciona o no me gusta? Pero si lo pienso un poco... ¿De qué me sirve?¿Qué me aporta?¿En qué me ayuda para seguir adelante? Es mucho mejor centrar mi energía, mi esfuerzo y atención a lo bueno y hermoso que hay en cada uno.
Y si podemos... ¿Porqué no hacerlo? Es lo sencillo lo que nos conecta con nuestro presente, con lo cotidiano, con nuestros compañeros de camino, con sus alegrías, con sus penas, y  es precisamente ahí, donde hacemos reino, humanizando con nuestra palabra o gesto oportuno. No renunciemos a lo pequeño, sencillamente,¡hazlo! Gracias y buen día.

miércoles, 18 de octubre de 2017

HÉROES DESCONOCIDOS...

De carne y hueso, con historias cotidianas, con gestos inesperados, cargados de amor, de entrega y generosidad. No ocupan portadas de periódicos, a no ser se cruce (por accidente, ¡por supuesto!) con lo mediático.
¡Misioneros!, hombres y mujeres, que hace una opción por ir más allá, por dejar sus zonas de confort (¡todos tenemos las nuestras!) y poner en juego todo. Es así como aprendemos a amar, y dejarnos amar de otra manera. Es así como aprendemos a ser personas que ponemos en relación, y nos convertirmos en la vida diaria en "facilitadores", auténticos misioneros en lo cotidiano:
  • Facilitadores del encuentro con uno mismo, y así descubrir ese Amor que nos habita.
  • Facilitadores del encuentro con el otro, el diferente, el distinto a mí, descubriendo en la aceptación y la confianza la puerta de entrada al entendimiento.
  • Facilitadores de las relaciones, ofreciendo una fraternidad accesible, cargada de gestos de cercanía, acogida y servicio.
  • Facilitadores en la superación de las heridas, miserias, obstáculos, prejuicios, conflictos,... Pues son los auténticos enamorados de la Vida quienes son capaces de acompañar en lo cotidiano.

Celebremos la vida regalada y compartida, por tantos héroes anónimos, hombres y mujeres que con sus vidas hacen posible el amor, y hacen un mundo mejor. Auténticos facilitadores de Vida, donde otros no quieren ir. ¿Acaso hay otra forma mejor de ser testigos de Jesuscristo? Tú y yo, también podemos, ¡ánimo!

jueves, 5 de octubre de 2017

¡BIENVENIDA LA CALMA!

Todo se acelera demasiado, no se deja espacio para la reflexión, para el silencio, para contemplar, que es distinto a ver... Estamos urgidos a pararnos, hacer una buena dieta de vídeos, declaraciones, y manifiestos... y ganar perspectiva, para empezar a ver de otra manera, contemplar.
Para esto es imprescindible la calma, "subir a la montaña" para desintoxicarse y hacer silencio... 
Se acabó el tiempo de los enfrentamientos, no ayudan, no aclaran, no aportan, no sirven al bien común, no nos llevan más allá... Es importante probar otros lenguajes, procurar otros espacios, que nos ayuden a recuperar esa calma que nos prepare al diálogo.
Necesitamos un tiempo para dejar de ser una simple caja de resonancia de quienes más gritan... y empezar a escuchar nuestra voz interior, nuestro sentido común. Hemos de encontrar esa bondad que todos llevamos dentro y ponerla al servicio del entendimiento. Los juicios, las etiquetas, las amenazas, las tensiones, nos impiden cualquier tipo de toma de decisiones correctas. Ya lo decía San Ignacio de Loyola, "en época de turbación, no hacer mudanza".
Así pues, hagamos todos un esfuerzo en dejar espacio a la calma que tanto necesitamos. Guardemos silencio para generar espacios de escucha. Solo desde ahí podemos recuperar esa claridad que nos permita reconocer al otro distinto a mi como un interlocutor, un ser humano, un hermano,¡ tú decides!
Bienvenida la calma, que nos dejará recolocar  "nuestra casa" y hacer de ella, ese hogar que todos queremos. Un saludo a todos y feliz fin de semana, una buena ocasión para subir a la montaña. 


domingo, 1 de octubre de 2017

Desde fuera o desde dentro, ¿Tú decides?

En tantas ocasiones nos descubrimos no siendo nosotros mismos, sino más bien, pendientes de los demás, lo que piensan de nosotros, de lo que esperan de nosotros, ... Nos sentimos haciendo un papel, que no es el nuestro, actuando y dejando que sean otros los que vivan nuestra vida... 
Estamos tan pendientes de lo de fuera, que uno mismo no sabe nada de lo que lleva dentro. Nos conocemos poco, no sabemos mirar hacia dentro de nosotros mismos, y dejarnos sorprender por nuestra belleza interior, de todo lo que nos habita...
Vivimos la vida en la cresta de la ola, en la pura superficie... Y desde fuera, es muy difícil vivir en profundidad, descubrir el sentido, aceptar las cosas como vienen, confiar en uno, en los demás, en la vida, en Dios,...
Desde fuera, en la pura superficie:
Anidan las contradicciones, decimos una cosa y hacemos otra...
Crecen las tensiones, pues debemos cumplir demasiadas expectativas, demasiados pendientes de lo que opinan los demás...
Ocultamos nuestras heridas,  pues no sabemos que hacer con ellas, como afrontar, y el miedo hace su jugada, despertando esa desconfianza inútil, que hace más grande nuestras heridas.
Pero también podemos surfear hacia dentro... y entrar en lo profundo de los deseos, de las heridas, de la amistad, del amor, de la vida que se nos regala, de... y  ¡sorprendernos!
No asustarnos de nuestra fragilidad, de nuestros errores, de los momentos difíciles que nos tocan vivir... y ACEPTAR, acoger  la vida como viene... Aceptar requiere respetarse, perdonarse a uno mismo, tener paciencia... Y cuando es así, uno va descubriendo lo que podemos hacer en el presente.
El buen Dios nos quiere como somos, no nos quiere perfectos, sencillamente nos quiere, en Él también podemos descansar nuestros miedos, heridas, y fragilidades. Él es nuestro mejor aliado. Nos ayuda a aceptarnos realmente como somos, y a la otra clave, a CONFIAR para superar nuestros miedos. 
De ahí, aunque en ocasiones decimos "no voy a ir", uno puede "surfear" hacia dentro, y cambiar de opinión. Solo cambiamos, cuando aceptamos.
¡Aceptar y confiar!, decisión de cada uno, nuestras "armas secretas" que nos pueden ayudar a vivir con más sentido y profundidad. Feliz semana y gracias.

domingo, 24 de septiembre de 2017

¡SALGAMOS AL ENCUENTRO!

Una y otra vez, a primera hora, a la mañana, a media mañana, al almuerzo, ¿y porqué no?, a media tarde; y si somos capaces de superar nuestros cansancios, salgamos también al final de la tarde... Pues la realidad cotidiana nos grita en silencio, y pide de cada uno de nosotros que salgamos...
Salgamos al encuentro del otro, de quien pueda necesitarnos, de quien anda perdido, sin saber que hacer, aburrido, perdiendo la vida sin ... 
Salgamos al encuentro de quien no lo espera, del desesperado, de quien ya tiró la toalla, pues se creyó que ya no es posible.
Salgamos al encuentro de quienes se sienten solos, y piensan que lo que están viviendo no importa a nadie,... 
Salgamos al encuentro de quienes se sienten rechazados, olvidados y juzgados, por sus errores, por sus opciones, por sus ideas, por...
Salgamos al encuentro de quienes no piensan como yo, y no comparten mis creencias, mi fe, mis opiniones, mis proyectos, y recordémonos que hay Algo, Alguien, mucho más grande que todo eso, que nos susurra que todos tenemos algo en común, que somos humanos, hermanos, hijos, ...
¡Salgamos al encuentro!, porque encerrarnos,
  • nos empobrece,
  • nos limita,
  • nos distancia,
  • nos empequeñece,
  • nos endurece,
  • nos hace daño, y hacemos daño,
  • nos aísla,...
  • ¿Necesitas más razones?...
¡Salgamos al encuentro!, una y otra vez. Pues en ese encuentro estimulamos actitudes de más humanidad: cercanía, preocupación, ofrecimiento, gratuidad, perdón, ternura, ...  Así es como vamos creando una cultura diferente, alternativa, donde todo somos tenidos en cuenta, donde todos somos valorados, y vamos haciendo posible ese Bien Común, donde los últimos los hacemos primeros. ¡Feliz semana y gracias!

jueves, 21 de septiembre de 2017

¡OTRA FORMA DE MIRAR!

Necesitamos urgentemente otra forma de mirar... a nosotros mismos, a quienes nos rodean, al mundo... Los hechos hablan solos y no son muy alentadores. Silencios innecesarios, baja autoestima, demasiados autocastigos (mensajes negativos, autoexclusiones,...) sueltos por ahí, fuerte dificultad en conectar con uno mismo y lo que nos pasa, con el otro distinto a mí, demasiados enfrentamientos innecesarios, diferentes tipos de violencia (ninguneo, ironía, ¡y hasta física!) en entornos donde lo que se debe esperar es cariño, ternura, acogida o fraternidad.... La causas ya no importan, y probablemente no aporte mucho a la solución. Lo importante es, ¿qué podemos hacer?
El evangelio de hoy ( Mt 9,9-13) es muy inspirador, y sin querer agotar el tema quisiera compartir algunas claves que nos aporten luz, pistas, que nos ayuden a probar otras cosas...
Necesitamos mirar de otra manera, pero para ello hemos de atrevernos a 
1. Dejarnos mirar... dícese de ese acto de confianza, y por tanto, de no querer controlarlo todo, sencillamente dejarse, no más. Cuando nos dejamos mirar nos abrimos a la posibilidad de que todo lo bueno y bello de quien nos mira, entre en contacto con uno mismo, pudiendo aportar una gran fuerza motivadora (ya dice San Pablo, "los fuertes tiren de los débiles"). Pues es precisamente cuando peor estamos y nos sentimos cuando menos nos dejamos mirar, y a la vez, cuando más lo necesitamos. Necesitamos saber que no estamos solos, que somos tenidos en cuenta, que se puede caminar y avanzar en dificultad, que somos aceptados tal y como estamos y somos... Y dejarnos mirar sin ser juzgados, ni encasillados. 
2. Liberarnos de nuestra mirada única... Lo que yo veo, yo opino, yo creo... liberarme de los filtros de mi mirada, mis egos, mis prejuicios y etiquetas, mis razones,... Hemos de hacer consciente y aceptar todo aquello que nos limita fuertemente nuestra mirada, condicionando  lo cotidiano de forma monocromática, donde lo único valido es lo mío, y nos lleva a un rechazo casi compulsivo a lo de fuera... Esta mirada única es realmente peligrosa, pues limita seriamente nuestra empatía, alimenta nuestros miedos, y dificulta la confianza. Aquí nos ayuda harto acercarnos a Jesús de Nazaret, y repasar sus miradas a Mateo (hoy), a Zaqueo, al joven rico, a la adultera, a Nicodemo (¡tienes que nacer de nuevo!), al ladrón junto a la cruz .... De Él podemos aprender a mirar de otra manera, aceptando, soltando lastre, ...
3. Soltar el lastre de nuestros miedos... y atrevernos a quitarlos de encima:
  • El miedo  al fracaso, a no triunfar que me lleva a pensar que si no estoy seguro de que voy  a ganar, prefiero pasar... 
  • El miedo al que dirán, que nos paraliza y no impide intentar cosas... 
  • El miedo a la exclusión, a que nos dejen de lado, a ser rechazados, este es de los más ancestrales y cuesta harto quitarlo, con este hay que esforzarse... 
  • El miedo al compromiso, "y si me miran", " y si me tienen en cuenta", "y si me abrazan...", "y si me perdonan... " entonces, "¿qué hago?" ... 
  • El miedo al ninguneo, "para lo que hago", "para lo que cuentan conmigo", "para lo que se fijan en mi", la queja es su escondite...

Todos estos miedos pueden ser eliminados poco a poco, pero sin descanso (¡bueno!, igual un poco!, para coger aire nuevo) ejercitando la confianza en nosotros mismos y en los demás, aceptando que solo confiamos de verdad, cuando confiamos en quienes nos pueden fallar, pues esa fragilidad está en nuestro ADN, somos limitados, frágiles, .... 
¡Pero eso sí!, sostenidos por un amor incondicional  y gratuito, capaz de ver la belleza que llevamos TODOS dentro. Por eso, donde todos ven en Mateo el recaudador de impuestos, a un indeseable, vendido a los romanos (poder ocupador), Él, Jesús de Nazaret ve a un seguidor, a un discípulo, a uno que puede formar parte del grupo de sus amigos, ... 
Necesitamos recuperar OTRA FORMA DE MIRARNOS, para así poder recuperar esa FRATERNIDAD, tal y como nos invita Jesús cada día, Él lo hace posible, dejemos que el nos enseñe. Gracias y un abrazo fraterno a todos.