viernes, 9 de septiembre de 2016

SUFRIMOS DE INCONTINENCIA...

Nos resulta muy fácil hablar mal de quien no está presente, incluso si es un amigo, familiar o compañero. Alimentado y estimulado por los innumerables programas de cotilleo, parece que estamos dotados de un láser especial para detectar defecto y errores que aireamos sin discreción alguna, y en ocasiones los utilizamos como armas arrojadizas.
Es curioso, que a la vez, vamos desarrollando una intolerancia seria a la autocrítica y a la crítica constructiva de unos padres preocupados o unos amigos sinceros (que pronto dejan de serlo).
¡Qué fácil  ver la paja en ojo ajeno y no ver la viga que llevamos encima!, nos recuerda el evangelio de hoy. 
Necesitamos un mayor nivel de autoconocimiento personal, ser capaces de dedicarnos más tiempo, prestar más atención a nuestro interior. Un camino para aprender a mirar con más amabilidad nuestras debilidades y errores. La experiencia de la misericordia nos permite adquirir una nueva visión de nosotros mismos y de los demás más condescendiente y gratuita.
Esta misericordia es el mejor antídoto a la verborrea criticona de los cotilleos y a la incapacidad de esa sana autocrítica. No somos perfectos, ¡lo siento!. Cometemos errores, y en ocasiones graves. 
Cuando los reconocemos y los aceptamos se nos abren las puertas de la responsabilidad, que nos descubre las consecuencias;la del autoconocimiento que nos hace descubrir nuestros límites; y la del perdón de quienes hacemos sufrir, en ocasiones sin querer. 

domingo, 4 de septiembre de 2016

COSA DE TODOS

Antes de mi marcha a tierras chilenas y bolivianas, os agradezco la celebración de envío, vuestra presencia, unos física y  otros de corazón, en todo caso cercana. Gracias por vuestras palabras generosas que dejan entrever el cariño, los proyectos compartidos, tiempos, reuniones celebraciones, campamentos, ... Tanto entrelazado. Os comparto mi oración-reflexión, que me recuerda que todos compartimos un mismo fin. ¡Gracias a todos de corazón!... Seguiremos conectados con Com-pasión.
"Gesto hermano gesto, que es amor encarnado..." decía el poema.
No lo sabéis, pero os cuento un secreto... ¡Todos somos enviados! Cada día, en tantos lugares. Incluso nos puede pasar como a Jonás, que nos envíen a donde nos queremos ir... ¡Son tantas las necesidades a las que nos enfrentamos! En casa, en la uni, en nuestras aulas, en nuestros vecindarios... 
Puesto que estoy convencido que esto del envío nos toca a todos, cada día, quisiera compartir con vosotros tres convicciones que me acompañan en el camino.
1. No nos dejemos atrapar por el poder... No dejemos que nuestras tareas de cada día, en nuestras relaciones se nos cuele la sutil tentación del poder. Se le reconoce por sus efectos, genera distanciamiento, malos rollos, división, juicios, etiquetas, ... Todos, hermanos, educadores, catequistas, jóvenes, sabéis de que hablo, esto no es nuevo para nosotros.
La mejor pista nos la ofreció el Papa Francisco en el encuentro de jóvenes de Cracovia: el servicio. Huir de todo conformismo y búsqueda interesada del bien, abrir los ojos y el corazón y luchar por el bien común. Y hacerlo, caminando al lado y sin forzar la marcha (sino que se lo digan a Ainhoa, ella sabe muy bien las consecuencias de forzar la marcha). 
Servir nos descentra de nosotros y nos centra en el hermano, en quien nos necesita. ¡A servir pues!, cada día, cada uno, ¡y juntos!. Donde estemos, en la uni, en casa, en nuestras aulas, nuestras comunidades.
2. Hace años cuando estuve a punto de marchar a tierras bolivianas, mi madre con su enfermedad me enseñó lo que significaba realmente la Obediencia: estar donde se te necesita. Y tuve el regalo de poder acompañar su enfermedad durante cuatro años. Toda una vida para seguir aprendiendo este arte, y en esto todos los que estamos aquí somos alumnos. Solo hay un maestro que es un tal Jesús de Nazaret. Él, que camina con nosotros, sigue ofreciéndonos sus claves: estar atentos a quienes caminan a nuestro lado, ofrecer esos gestos y palabras oportunas, que ayuden a quienes mas lo necesitan, a descubrirse amados esféricamente, por todas partes. Cada día, y donde estemos. ¿Hay misión más hermosa? ¿Acaso no estamos todos  enviados a esto?
3. Tener razón no sirve de nada. ¿Cuándo discutir, negar la palabra, desconfiar o juzgar han servido  para construir algo bueno? Nunca y lo sabemos. Pues no lo hagamos. Evitemos esas frases sentenciosas de "ya te lo dije", "ya te a te avisé",... En lo importante la comunión trabajada desde el diálogo, la escucha atenta, y sobretodo, el perdón. Esto es posible para quienes nos sabemos cada día amados incondicionalmente. Así podemos caminar juntos, con la humildad de quienes reconocemos que solo su AMOR lo hace posible.
Gracias por vuestra presencia, vuestro cariño y vuestra oración. Gracias al buen Padre Dios que tanto nos cuida, y que hoy como cada día nos envía a la tarea. Solo me queda antes de marchar compartir mi plegaria interior: "Jesús hijo de David, ten compasión de mi. ¡Qué vea!".

domingo, 3 de julio de 2016

EN TU NOMBRE, A TU MANERA

Nunca solos, compartiendo camino, fatigas, ilusiones, proyectos y creciendo en fraternidad. Consciente de peligros y engaños, ligero de equipaje, en tu nombre, a tu manera, así nos quieres... 
Nunca como ahora, preparando mi marcha a Chile y Bolivia, resuenan tus palabras. Vivas, intensas, acuciantes. Como queriendo susurrarme: "Ya te lo dije"
Como tarjeta de presentación: "la Paz contigo"; con una tarea, hacerme hermano cada día, y una convicción  "Tú estarás conmigo".
El proyecto es tuyo, los demás solo en tu nombre y a tu manera. No vale de cualquier forma, pues todo no construye por igual.
Me quieres en marcha, sin anclarme en nada, sin buscar seguridades, hoy aquí y mañana allá. Atento a lo que pasa, a quien pase, sirviendo sobre la marcha, lo que se necesite, sin echar raíces, a tu manera. Demasiadas preguntas sin contestar, pero ¿dónde vas a estar?, pero ¿qué vas hacer?,... Pero será a tu manera...
Me  quieres aprendiendo a estar. Una oportunidad de reaprender, de abrir los ojos, y sobretodo el corazón. Tiempo de escucha fraterna. Esa fue tu arma secreta. 
Me quieres libre, pues solo así se anuncia la buena noticia. Libre de miedos, de prejuicios, de viejas historias, de expectativas, ... Consciente de que lo único que importa es Tu Palabra, y en ella cada persona.
Así es como se humaniza, como pasan las cosas importantes en tu nombre y a tu manera. Es entonces cuando la dicha salta a la vida de la gente que te importa, cuando la fraternidad crece, cuando tu reino se anuncia. No por lo mucho que hagamos, sino por lo que Tú haces en nosotros. En tu nombre y a tu manera, no hay otra. Feliz semana a todos.

domingo, 5 de junio de 2016

PASIÓN POR LA VIDA...

Nos lo han dicho de muchas maneras, y nos cuesta creerlo. Aunque hayamos tenido experiencias de ello, nos cuesta creer, que las cosas no son siempre lo que parecen, y que ¡en tantas ocasiones!, lo esencial es invisible a los ojos.
Donde todos vemos la botella medio vacía, hay quienes la ven medio llena, ¡y es la misma botella! ¿Y dónde está la diferencia?La clave no está  en la botella. No está en lo de fuera, ni en lo que nos sucede, por duro que sea. 
La clave está en la mirada, en nuestra forma de ver, de acercarnos a lo que nos pasa y nos rodea. Desde donde miramos. ¡La botella es la misma!
No se trata de tener una gran mirada analítica, que nos permita estudiar todos los puntos de vista, que nos posibilite emitir un juicio de valor acertado. No se trata de tener razón, y aportar cien mil argumentos que nos permitan atrincherarnos en nuestra verdad... que por muy cierta que sea, nos distancia, nos separa, y nos hace levantar otros cien mil muros que no nos dejan ver al otro en su verdad. La razón, no nos lleva más allá.
Se trata más bien de conmoverse.Un ejercicio de salir de uno mismo que nos posibilita conectar con el sufrimiento del otro, dejando a un lado argumentos, razones, ideologías, opiniones, creencias, ... y acoger a la otra persona tal y como está. Una mirada así nos pone en movimiento, nos hace salir de nuestra zona de confort (estatus, creencias,...) y nos conecta con sus heridas, deseos, necesidades,  y reconocerle como ser humano, como un igual. Una mirada así, nos ayuda reconocer en un extraño a un hermano. 
Una mirada así al mundo que nos rodea y a las personas que sufren,  que no son capaces de ver su botella más que medio vacía; es lo que  hace posible ofrecer esperanza a quien no encuentra argumentos para tenerla. 
Esto solo es posible, cuando conscientes de nuestra propia debilidad, nuestras entrañas se conmueven por quienes se sienten más tirados y olvidados. Es ahí cuando nuestros gestos, nuestras palabras pueden ir de su mano, ofreciendo una mirada distinta, más humana, y más profunda.¡ Ánimo!, la tarea es ardua pero urgente. Feliz semana.

lunes, 23 de mayo de 2016

EL AMOR NECESITA DEL OTRO...

Nos desplegamos en relación, damos los mejor de cada uno cuando prestamos atención a nuestras relaciones. Es precisamente cuando cuidamos nuestras relaciones con los demás, cuando experimentamos que somos creadores de comunión. Esta comunión es una de las experiencias más cercanas que tendremos de la plenitud: Sentir esa conexión cargada de respeto mutuo y acogida del otro, tal y como es, que permita  un intercambio abierto y lleno de bondad. 
El Amor necesita del otro. Nuestras relaciones son la clave. Es el otro quien desvela parte de mí, y yo, quien desvelo parte del otro. Solo quienes se esfuerzan en construir comunión a través de sus relaciones, son quienes pueden hablar de Dios con sus vidas. Dios se da a conocer en el otro, especialmente si ese otro está herido, olvidado, ninguneado,... La verdad plena, no pertenece a nadie, pero sí está al alcance de quienes con su estilo, con su manera de tratar a sus semejantes, son capaces de decir, tu vida me importa, camino contigo, comparto tu peso,alivio tus heridas...
Este domingo se nos ha recordado, que Dios es relación perfecta de amor, y es en nuestras relaciones, donde podemos rastrear su Amor y ser creadores de auténtica comunión. Es todo un compromiso de humanizar nuestro mundo tan amenazado de soledad. Buena semana.

lunes, 16 de mayo de 2016

NECESITADOS DE TU LUZ...

Que nos rescate de la necedad de creer saberlo todo, de la estupidez de juzgar a quienes buscan el bien, da igual si con la mano izquierda o derecha.
Estamos necesitados de tu Luz que nos haga ver más allá de la intolerancia, propia y ajena. Y así, podremos descubrir en la debilidad, la semilla del buen Dios que hace salir el mismo sol para justos e injustos.
Necesitados de tu Luz, no para aclarar ni explicar, no para demostrar ni tener razón (¡tan sobrevalorada en mi humilde opinión!)... Más bien, para aprender a callar, a guardar silencio, y así, a acoger el día como va, con humildad.
Necesitamos tu Luz, esa que nos aporte lucidez, que nos carge de bondad y comprensión hacia el otro. Esa lucidez que nos abra la puerta del perdón, siendo capaces de ofrecer esa mirada amable que tanto se necesita.
Por eso, al final del día, a veces solo puedo decirte, "Jesús Hijo de David, ten compasión de mi". Necesitamos de tu Luz. Buenas noches y gracias.