domingo, 14 de mayo de 2017

TRANQUILIDAD QUE TANTO NECESITAMOS

Parece que el ritmo de cada día está ya marcado. Sus rutinas, el agobio, "pan nuestro de cada día", no nos dejan vivir con esa tranquilidad que tanto necesitamos. Vamos en ocasiones como pollos sin cabeza, en marcha, pero sin dirección alguna...
Hay que buscar esos espacios y tiempos para poder parar, y percibir nuestro entorno, nuestro interior con sus luces y sombras. El derecho de conectar con nuestras verdad interior que impulsa nuestros esfuerzos, nos sostiene en las dudas y nos consuela en el sufrimiento. 
No estamos solos, en Jesús de Nazaret, en sus palabras y en sus gestos, descubrimos esa sensibilidad de Dios hacia el ser humano, mostrándose como un Padre amoroso y misericordioso. 
En las palabras y gestos de Jesús de Nazaret encontramos:
1. Que somos acompañados por Él en el camino de cada día, alentando, sosteniendo, abriendo horizonte con su palabra.
2. La verdad profunda del ser humano: en  Jesús somos incondicionalmente amados por Dios que nos hace hijos y hermanos. Una verdad que nos dignifica que nos recuerda que no somos los que hacemos, antes de nada, somos profundamente amados.
3. Y que su Vida pone el valor la vida de cada uno de nosotros, aportando luz en nuestras sombras, y despertando la alegría en la noche, la confianza necesaria para vivir nuestra vida cotidiana con más plenitud.
¿Tanto tiempo con ustedes y no se enteran? Pascua, tiempo de dejar de lado la desconfianza, los miedos, y la tristeza. Necesitamos esa tranquilidad que nos ayude a estimular la aceptación y confianza que nos permita reconocer en Jesús el camino, la verdad y la vida. Gracias y feliz semana.

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